martes, 30 de abril de 2013

“La caza”: sociedad, violencia y moral



La dulzura sólo dura quince minutos, mas o menos. Así es el comienzo de “La caza” (Jagten, Dinamarca, 2012) del danés Thomas Vintenberg, eterno cofundador del Dogma95 que maravillara con su primera “La celebración”. Y si en ésta estaba en juego la moral y las malas costumbres dentro de un ámbito familiar, con “La caza” lleva ese juicio a la sociedad. 

Sociedad que no vacila en juzgar, condenar y ejecutar lo que la moral manda, no lo que la verdad señala. La soledad no es compatible con la sociedad, tampoco la verdad, ni siquiera la amistad. Derrumbe que llega en noviembre, se traslada a diciembre y se vuelve imposible de superar en la navidad. No se puede mirar este dolor sin juzgar al conjunto social, eterna condena de condenados. Y allí va es grupo pueblerino, derrochando violencia desde el poder ¿poder? que le otorga ser un grupo, o muchos, o mayoría.

Repasamos todos los hechos violentos de los últimos días, los últimos meses y los años recientes. Toda una gran violencia que nace de la premisa “no me gusta que sea así”, como a la caza del distinto, del diferente. El protagonista se vuelve ciervo vagando entre los árboles a la espera del cazador.


Los individuos pueden reflexionar sobre el valor de la verdad y la posibilidad de la mentira, pero los grupos sociales siempre estarán a la caza de lo que no les gusta hasta llegar a la naturalidad de matar.

domingo, 31 de marzo de 2013

Espera, desnuda y con tatuaje


Decidió esperarme desnuda. Habíamos quedado en encontrarnos en la montaña, en la parte más alta, para tener al cielo por testigo de nuestra desnudez. Hacíamos el amor con frecuencia, entre sábanas o sin ellas, en una mesa de cocina o en el asiento del coche. Pero nunca la habíamos hecho bajo el cielo.

Ella se adelantó y llegó primera. Se desvistió, dobló cuidadosamente las prendas y las puso en la piedra del costado. Hasta el calzado se sacó. Miró que la piedra elegida estuviese limpia y se sentó mirando hacia el grupo de casas y el camino.

Disfrutó de la brisa, de ocasionales ráfagas frescas. El aire de primavera era agradable aún en la montaña y por primera vez sentía la piel estremecida de picardía. Su cuerpo, bello, sensual y joven, daba luz de caramelo al lugar. Bajo la espalda, el tatuaje que solamente yo conocía. Solía esconderlo bajo la ropa pero en las noches de amor yo lo descubría para placer de mis ojos.

Desde allí miraba las casas y el camino. Esperaba. Ansiosa. Calculando a cada instante que se había apresurado en desvestirse, que apenas se acercara el automóvil tendría tiempo de quitarse todo. Pero ya estaba desnuda, mejor seguir así.

Lo que no tuvo en cuenta fue que esa tarde yo vendría por el otro camino, el del alto. Dejé el coche estacionado en un recodo y caminé con sigilo intentando sorprenderla. Me acerqué, casi hasta su lado, y di un grito. Saltó asustada, perdió el equilibrio y cayó rodando entre las piedras sin que me diera tiempo a sostenerla.

Ahora, en la cama del hospital, los moretones negros y azules tapan el tatuaje.











N. de R.: Desconozco el autor de la fotografía, parece que fue denunciada en Facebook.

jueves, 28 de febrero de 2013

“Like crazy”. Paciencia, deseo y felicidad


¿Que requistos se necesitan para amar y ser feliz? Decisión, un poco de locura, paciencia y deseo. Y mucho más. Más de mil preguntas surgen al ver “Like Crazy”. Las respuestas parecen fáciles si no existe en el medio algún inconveniente o una distancia grande. Sin no hay problema , todo fluye. En “Like Crazy” no todo fluye, al menos esa es la sensación, ya que el filme transita por el camino de una aventura romántica donde todo se va solucionando.

Un argumento que se complica cuando se suma un problema de visado para estar en USA, y además, si el país controla con fervor a los que cruzan las fronteras, el amor necesita de la juventud para superar el escollo. Frente a la ley el amor se hace añicos como el cristal más delicado, pero los personajes son jóvenes fervientes y ávidos de producir cambios. La aventura por lograr estar juntos se transforma en una batalla donde la ley y los funcionarios se suman a los meses que pasan. Es un relato sobre la voluntad, ellos caen y se vuelven a levantar. No falta la comunicación, en un siglo donde la tecnología acerca una idea de proximidad.

Luchar contra la adversidad no asegura la felicidad. Es la tesis planteada. El filme puede enmarcarse en esa constante que ya se observa en las películas que provienen del país del norte, como no es posible pensar en términos de “comedia romántica”, algo tan frecuente durante el siglo XX, los guionistas y directores se vuelcan hacia el “drama romántico”. “Like Crazy” está en esa postura, un romance que nace, se complica, se nutre de pasión y deseo y se concreta después de muchas peripecias. La pregunta final es ¿será eso la felicidad? ¿o simplemente será el comienzo del drama?



Like Crazy” (“Como locos” en España) con guion de Drake Doremus y Ben York Jones, dirigida por Drake Doremus y la actuación de Felicity Jones, Anton Yelchin y Jennifer Lawrence.

Trailer:


jueves, 31 de enero de 2013

Películas, amor y límites

A veces el cine nos regala reflexiones, tendencias, opiniones. A veces la ficción se acuerda de los seres de carne y hueso que van del trabajo a la casa (hogar es algo distinto). A veces el cine nos muestra que no es suficiente con esperar algo del amor, que la manera de disfrutar del mismo requiere de pasar un límite, de tomar una decisión, de perder para ganar.

Las películas que se proponen en esta oportunidad hablan de los límites del amor, de aquellos que no nos dejan seguir avanzando y que requieren pasarlos, superarlos, salir a la superficie pero, sobre todo, decidir. Siempre y cuando, para estas películas, decidir sea en el camino de la felicidad. Aunque ella está, en los filmes, más allá de la palabra fin del relato.

Las películas son de geografías distintas, de pensamientos diversos, sólo tienen la coincidencia de andar en estos meses por las carteleras. Sería interesante que, bajo la premisa de “los límites del amor”, se las pueda ver a las tres en días próximos. Y con ánimo de crecer.

Three (Tres) de Tom Tykwer
(Alemania, 2010)
Ha llegado a la cartelera recién en el 2012 y se la encuentra en distintos portales de internet. Nos interroga sobre los límites de la sexualidad, si implica una condición de género, si los esquemas de la sociedad atentan contran la felicidad.
Tom Tykwer se hizo conocido con “Corre Lola corre” y entrega una vez más un placer visual, de gran valor estético.

Trailer:


Your sister´s sister (El amigo de mi hermana) de Lynn Shelton
(USA, 2012)
Nos interroga sobre la capacidad de aceptar, de valorar, de esperar y de perdonar. Nos busca como espectadores de la soledad o del amor, como una moneda en la cual no puedes ver las dos caras al mismo tiempo.

Trailler:


La délicatesse (La delicadeza) de David Foenkinos y Stéphane Foenkinos
(Francia, 2011)
Nos interroga sobre los límites de la aceptación, sobre aceptar la belleza o la delicadeza, nos pregunta dónde radica lo bello ¿Puede ser la felicidad sólo la aceptación? ¿qué hay después de un gran amor?

Trailer:

martes, 11 de diciembre de 2012

La carta de José Luis, la foto de Ángela


La chica era guionista, bueno, debería haber sido, porque sabía mucho de escribir para los audiovisuales: el qué, el cómo, el cuándo. Por eso se llenaba de alegría cada vez que algo que llegaba a su buzón tenía que ver con el guión, los guiones, los guionistas.

Y ese día, día agitado y no distinto de los demás, llegó una carta de la SGAE, la Sociedad General de Autores y Editores de España. Al menos el sobre así lo decía, con colores, logotipo y dirección de la sede central ¿Quién y porqué le escribía?

lunes, 12 de noviembre de 2012

El asesino, la víctima y el precipicio

En cualquier lugar del mundo, cuando alguien empuja a otro en el borde del precipicio, se lo considera un asesino y se lo juzga por ese crimen. En España, no. En el Reino el criminal es el que cae al vacío.

Todos los que empujan, de todos los colores y de todos los escritorios, lo hacen en nombre de la ley (sí, con minúscula, así la han degradado los políticos en el gobierno, los actuales y los anteriores). Ley que no busca lo justo sino proteger al que más tiene. Bastan unos pocos números para ver la magnitud de los nuevos asesinatos legales: los desahucios, los embargos y luego expulsión de los moradores. Y no son okupas, son los propios dueños. 350.000 van desde el año 2009 y esperan los juzgados otros 200.000. Y cada día suben, ahora son 500 por jornada. Son números de la prensa, que como es habitual miente para proteger al Gobierno, es posible que sean más.

jueves, 8 de noviembre de 2012

El cine ¿francés? de François Ozon

(Introducción de la Parte I)

Francia tiene una larga tradición en cinematografía, tanto, que contiene en su Historia la propia invención del cine si nos centramos en aquella función en sala que marca la primera exhibición pública, allá por diciembre de 1895. Salteando, obviamente, la pretensión norteamericana de atribuirse la invención en 1893. Más allá de esta discusión, la importancia de los hermanos Lumière, como responsables de la creación técnica y artística, y la continuidad en George Meliés con preferencia en el montaje narrativo, son los primeros años de una vinculación directa con el invento y la tradición narrativa audiovisual (aunque en estos comienzo fuese solamente visual).